Conéctese con Nosotros

INTERNACIONAL

La Reina ha muerto ¿Larga vida al Rey? Informe exclusivo desde Londres

Publicado

el

Ana Vidal, escritora uruguaya. Desde Londres hizo el informe exclusivo para EL ECO

Por la escritora Ana Vidal, uruguaya residente en Londres. Informe exclusivo para EL ECO (ver al final galería de fotos). Aunque la vida del flamante Rey Carlos III de Gran Bretaña e Irlanda del Norte podrá llegar a ser muy larga, el mayor desafío que enfrenta es la inevitable comparación con el reinado de su madre, la recientemente fallecida Reina Isabel II. Menuda desventaja desde el vamos. El reinado más largo en la larguísima historia de las islas británicas comenzó cuando Isabel tenía 25 años en 1952 y superó la marca de los 70 años en el trono con la parafernalia del Jubileo de Platino desplegada al mejor estilo británico durante el pasado mes de junio.

El fallecimiento de la Reina Isabel en la tarde del jueves 8 de setiembre no puede calificarse de sorpresiva, dados sus 96 muy bien cuidados años y el deterioro que fue haciéndose visible en los últimos tiempos, sobre todo después del fallecimiento de su esposo el Príncipe Felipe luego de 73 años de casados. Cifras que de por sí estarían indicando que la de Isabel era una muerte más que anunciada para todo el mundo.

Pero aún con este razonable aviso, a partir de su fallecimiento se ha generado una emoción difícil de describir en gran parte de los cuatro países que integran el Reino Unido: Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte y Gales. Es palpable la conmoción general y no cesan las muestras de cariño y respeto por todo el reino, así como en algunas de las ex colonias que han declarado duelo nacional como Canadá, Nueva Zelanda, India o Jamaica.

La mayoría de los ciudadanos del Reino Unido jamás ha conocido otro monarca durante su vida ni ha cantado el himno “God save the Queen” en su versión con la palabra “King”, además de tantos otros cambios formales que tendrán lugar en los próximos meses. Aunque muchos reciben con entusiasmo al nuevo monarca, la mera existencia de la Reina hacía a su propia identidad como miembros de una nación multicultural, vinculándolos tanto a la historia reciente como a sus tradiciones centenarias y por eso, el cimbronazo resuena en todos los rincones del territorio.

Faltando varios días para el funeral que será el 19 de setiembre, en Londres los tributos a la Reina comienzan a extenderse como un plancton por el centro de la ciudad. Se amontonan en parques, árboles callejeros, portales de algún palacio menor, postes de luz, estatuas o lo que sea que se encuentre medianamente cerca del Palacio de Buckingham, al que desde ya es difícil aproximarse. Tanto el Green Park como el St. James Park, habituados al tranquilo paseo de turistas y locatarios, muestran un perfil muy diferente con legiones de simpatizantes que los alfombran con espesas capas de flores. La avenida del Mall ha sido vallada para la procesión fúnebre del próximo lunes y la gente circula algo incierta de la dirección a seguir, deseosa de depositar sus flores, tarjetas, mensajes y dibujos infantiles, en algún sitio. Y este gentío, como es característico del Reino Unido, es variopinto, de todo los colores y orígenes, culturas, generaciones, creencias religiosas, clases sociales, en carritos de bebés o sillas de ruedas, con niños y adolescentes. Marchan todos con sus ramitos.

Mientras tanto, los servicios de seguridad se preparan para el mayor operativo de su historia cuando el 19 el cortejo fúnebre se desplace lentamente por el Mall hasta la Abadía de Westminster donde se realizará la ceremonia final. Pero manejar con extremo cuidado muchedumbres en pena no es chacota ni siquiera para los previsores agentes británicos que tienen este evento planificado al milímetro desde hace varios años. Ya hay indicios de que la realidad podría estar superando a la proyección. Los hoteles han recibido un explosivo aumento en las reservas para los próximos días, no solo del resto del país sino desde lugares remotos como Australia o Estados Unidos. Las florerías han agotado varias veces su stock, el sistema ferroviario se prepara para reforzar los servicios y ver cómo se desbordan las estaciones con sinuosas colas para acceder a los andenes. Los gremios del transporte han anunciado que suspenderán los paros previstos para el próximo fin de semana.

Y la gente comienza a acampar. A pesar de la lluvia pronosticada, hay quienes guardan su lugar contra las vallas al lado de la avenida para tener vista privilegiada de primera fila, cuando lo que resta de la monarca realice su desfile final hacia el Palacio de Westminster, sede del Parlamento, donde permanecerá durante cuatro días para recibir el adiós de quienes están dispuestos a hacer colas que se prevén de hasta veinticuatro horas.

Porque esto ha generado la Reina Isabel en tirios y troyanos: admiración y respeto. Que en algunos casos llega a devoción. Sentimientos que habían sido palpables en las fiestas populares, callejeras y espontáneas que se realizaron durante el Jubileo meses atrás. La percepción general es que la suya fue una larga vida dedicada por completo a cumplir su rol en forma metódica y esforzada hasta dos días antes de su muerte. Se los ganó a tesón, constancia y longevidad. Y ellos, sus súbditos, se lo quieren retribuir cueste lo que cueste.

Apoyada en su bastón, con la infaltable cartera colgando del brazo y sonriente como una abuelita para los fotógrafos, allí estuvo el pasado martes 6 en su último acto oficial como Jefe de Estado, cuando invistió a su Jefe de Gobierno número quince y la tercera mujer en la historia en ocupar el puesto, la Primera Ministra Elizabeth (Liz) Truss.

El primero de estos quince Jefes de Gobierno fue Winston Churchill. Cuando la joven reina ascendió al trono, la Segunda Guerra Mundial había terminado hacía siete años y el Reino Unido se encontraba inmerso en la traumática y lenta restauración de la vida cotidiana. Innumerables y extraordinarios cambios se han sucedido en estas siete décadas y la Reina ha permanecido allí como un ancla con ese pasado duro y a la vez victorioso, que ella en una de sus tantas facetas lograba simbolizar.

Por supuesto que existen reproches y temas sensibles, voces disidentes que muestran que no todos están de acuerdo con los fastos reales y consideran que la monarquía es una institución obsoleta que debería desaparecer. Se le recrimina a la realeza en su conjunto los inmerecidos privilegios, algunas graves transgresiones, su riqueza y estilo de vida, visto por muchos como de eternas vacaciones pagas por el pueblo, todo lo cual se ve agravado por el hecho de que el país enfrenta hoy la mayor inflación de los últimos cuarenta años, y se aproxima un invierno en que la energía costará un 80% más que el año anterior.

Algo más lejos del Palacio, en los antiguos territorios de ultramar, hay palabras asociadas a la monarquía británica como lucha por la independencia, explotación, trata de esclavos, imperialismo, dominación, brutalidad, saqueo. Son heridas abiertas que sin embargo no apuntan sus baterías directamente hacia la Reina Isabel II. Al fin y al cabo, parecerían decir al eludir responsabilizarla, cuando ella llegó con sus guantes blancos el enchastre ya estaba hecho. Hoy en día varios países caribeños se aprestan a seguir los pasos de Barbados, que pacíficamente se declaró independiente en noviembre de 2021 ante el resignado beneplácito de la familia real, pero sigue formando parte de la Mancomunidad (Commonwealth), el grupo de amigos con que el Reino reformuló al Imperio.

Ex colonias como Australia, que ha tenido infructuosas consultas populares respecto a cortar lazos con la monarquía, no lo consideran hoy una prioridad. Seguirán llamando Jefe de Estado a un Rey que se encuentra a miles de kilómetros apoltronado en Londres, mientras se enfocan en temas más candentes y largamente postergados como el reconocimiento constitucional de los derechos de sus pueblos originarios.

Quizá resulte difícil de aceptar para aguerridas mentes republicanas, pero así es: existen otras formas de ver el mundo y de construir idiosincrasias que no demandan una revolución. Resultaría ocioso entrar ahora en la discusión de si el sistema de gobierno Monarquía Parlamentaria es arcaico, antidemocrático o simplemente absurdo. Por el momento, alcanzaría con saber que, de acuerdo a las encuestas, en el Reino Unido la mayoría de los ciudadanos apoya la monarquía y un 40% alimenta sueños republicanos. También es revelador el hecho de que el pasado viernes los representantes democráticamente electos de los cuatro partidos mayoritarios, Conservador, Laborista, Liberal Demócrata y Nacional Escocés, se han presentado de luto a la sesión del Parlamento para manifestar su profundo pesar por el fallecimiento de la Reina y acto seguido, renovar su juramento de fidelidad al nuevo Rey.

La política del gobernante Partido Nacional Escocés, conocido por sus aspiraciones separatistas del Reino Unido, quiere mantener la monarquía incluso si Escocia se independiza. Durante el referéndum de 2014 que finalmente no obtuvo la mayoría, el Gobierno de Nicola Sturgeon defendió la permanencia de Isabel II como reina en caso de aprobarse la secesión.

Hasta el movimiento republicano a nivel nacional se ha llamado a silencio. Ha comprendido que sería irrespetuoso -y claramente inoportuno para sus intereses- hacer proselitismo en este momento. Bien pueden permitirse este último gesto de caballerosidad hacia la Reina mientras se refriegan las manos, seguros de que lidiar con la aceptación popular de Carlos no será lo mismo que con la carismática Isabel.

Esto no es novedoso. La condición de “intocable” de la Reina formó parte de la campaña publicitaria que los grupos antimonárquicos lanzaron durante los festejos del Jubileo, mediante el slogan: “Que la Reina Isabel sea la última.”

 

 

 

- P U B L I C I D A D -
- P U B L I C I D A D -
- P U B L I C I D A D -
- P U B L I C I D A D -

ÚLTIMAS NOTICIAS

POLICIALES3 horas atrás

Los “festejos” de Peñarol: un hombre muerto y estatua de Suárez destrozada

Los festejos de un nuevo aniversario del Club A. Peñarol de Montevideo tuvieron puntos oscuros. Asesinato y destrozos.

INTERNACIONAL3 horas atrás

Cómo viven las siamesas norteamericanas que actualmente son profesoras en grados distintos

Nacieron el 7 de marzo de 1990, en Minnesota (EE.UU.), son las siamesas Abby y Brittany Hensel. Las hermanas, que...

SOCIEDAD7 horas atrás

Programa de la caminata por el corazón en Carmelo

Dentro de la Semana del Corazón que se desarrolla del 26 de setiembre al 1 de octubre, como en el...

POLÍTICA7 horas atrás

“Mercantilización de la salud ocular” al trabajar menos el Hospital de Ojos

Se había logrado “un gran trabajo con el Hospital de Ojos, se alcanzaron las 100.000 intervenciones, el 65% de cataratas...

SOCIEDAD7 horas atrás

Los que cruzan a comprar en Argentina

Desde Paysandú cruzar a Argentina a realizar compras se hace caminando o en moto, en Salto y Fray Bentos se...

SERVICIOS7 horas atrás

Taller para aprender a utilizar la cámara fotográfica en forma manual

La Dirección de Cultura de la Intendencia de Colonia informa que comienza este miércoles 28 un nuevo curso de fotografía...

COLUMNISTAS7 horas atrás

Cobrar impuesto a quien aportó para su jubilación o pensión no es correcto

Por el diputado Martín Melazzi, Partido Colorado, Soriano. Como estaba previsto el pasado lunes 26 del corriente acompañamos a la...

SOCIEDAD17 horas atrás

Vecinos de Mevir hablan y leen poema en firma de escrituras de Mevir Radial Conchillas. Vea el vídeo.

Las palabras del vecino Héctor Fripp y el poema que leyó Ema Alarcón en la firma de escrituras de Mevir...

SOCIEDAD17 horas atrás

Directora del Mides Colonia explica como acceder al Bono UTE que implementa el Mides. Vea el vídeo.

La directora departamental del Mides Prof. Diana Olivera explica como es el Bono UTE que implementa el Mides. Vea el...

INTERNACIONAL17 horas atrás

Darío Mendiondo y la incidencia de las empresas tecnológicas en los acontecimientos cotidianos. Vea el vídeo.

En que manos están los medios de comunicación. Una charla desde México con el experto en márketing y comunicación Darío...

MÁS LEÍDAS